Cripta de la Colonia Güell

La Cripta de la Iglesia de la Colonia Güell es una de las obras más innovadoras de Antoni Gaudí y constituye un precedente fundamental de las soluciones arquitectónicas de su obra.

Año de construcción
1898 - 1916
Ubicación
Carrer Claudi Güell, 6, 08690 La Colònia Güell (Barcelona)

Historia y contexto de la Colonia Güell

La Cripta de la Iglesia de la Colonia Güell es una de las obras más innovadoras de Antoni Gaudí y constituye un precedente fundamental de las soluciones arquitectónicas de su obra.

La Colonia Güell fue fundada por Eusebi Güell en el año 1890 en Santa Coloma de Cervelló, después de trasladar allí la fábrica textil El Vapor Vell desde Sants. Especializada en la producción de panas y terciopelos, la fábrica destacaba por el uso de una máquina de vapor alimentada con carbón, una tecnología avanzada y poco habitual entre las colonias industriales catalanas de la época. Su diseño se atribuye a Ferran Alsina, impulsor de diversas innovaciones técnicas y organizativas.

Alrededor del recinto fabril se desarrolló una colonia obrera concebida según el proyecto de urbanización de los arquitectos Francesc Berenguer i Mestres y Joan Rubió i Bellver, discípulos y colaboradores de Antoni Gaudí. La colonia contaba con viviendas y diversos equipamientos destinados a mejorar las condiciones de vida de los trabajadores, entre los que destacaban la escuela, la cooperativa, el ateneo, el dispensario, el campo de deportes, la sociedad teatral y la biblioteca.

El encargo de la iglesia

En cuanto al culto religioso, en 1898 Eusebi Güell encargó a Antoni Gaudí la construcción de una iglesia situada en lo alto de una colina para que fuera visible desde cualquier punto de la colonia.

La maqueta polifunicular: el laboratorio de Gaudí

Antes de iniciar su construcción, el 4 de octubre de 1908, Gaudí llevó a cabo numerosos estudios previos y desarrolló un innovador sistema de cálculo estructural. Para ello, creó una maqueta polifunicular, una herramienta experimental construida con tela, cuerdas y pequeños pesos que le permitía estudiar el comportamiento de las fuerzas y determinar formas arquitectónicas directamente dictadas por el equilibrio estático del edificio proyectado.

Este sistema le permitió ensayar soluciones estructurales y formales que serían fundamentales en su trayectoria arquitectónica. Por este motivo, la Cripta de la Colonia Güell ha sido considerada a menudo el taller experimental de Gaudí, ya que en ella puso a prueba diversas innovaciones constructivas que más tarde aplicaría y perfeccionaría en otros proyectos, especialmente en la Basílica de la Sagrada Família.

Una obra inacabada

El proyecto quedó inacabado cuando la familia Güell dejó de financiar las obras, en octubre de 1914, al igual que había sucedido con el Park Güell. El deterioro de la salud de Eusebi Güell comportó una transferencia progresiva de responsabilidades a sus hijos, que consideraban ambos proyectos económicamente inviables. En la Colonia solo llegó a construirse la nave inferior, bendecida para el culto en 1915 y conocida popularmente como la Cripta de la Colonia Güell.

Innovaciones estructurales y geométricas.

La Cripta se integra perfectamente en el entorno, aprovechando el considerable desnivel del terreno. En esta obra, Gaudí desarrolla una auténtica lección estructural y geométrica para crear un edificio de una extraordinaria capacidad plástica.

Entre las principales innovaciones destacan las superficies de paraboloide hiperbólico, conocidas popularmente como formas de silla de montar, utilizadas para cubrir las bóvedas que conectan los arcos del pórtico.

Las columnas, los materiales y la luz

Las columnas del pórtico, construidas con basalto y ladrillo, se confunden con los pinos que rodean el edificio. Están inclinadas y presentan una gran semejanza con las que encontramos en el Park Güell, construido durante los mismos años.

En el interior destaca el uso del ladrillo en columnas, arcos y bóvedas, mientras que las columnas centrales que conducen hacia el altar están formadas por bloques de basalto apenas desbastados. También sobresalen las vidrieras de las ventanas en forma de mariposa, que filtran la luz y crean una atmósfera singular.

Al igual que sucede en la naturaleza, no hay dos elementos iguales: todas las columnas y todas las bóvedas son diferentes, lo que refuerza el carácter orgánico de la obra.

Reconocimiento patrimonial y legado

La Cripta de la Iglesia de la Colonia Güell está considerada una pieza clave para entender la evolución arquitectónica de Antoni Gaudí. Las soluciones constructivas, estructurales y formales experimentadas en este edificio influyeron decisivamente en los proyectos posteriores del arquitecto.

La Cripta de la Iglesia de la Colonia Güell está declarada Monumento Histórico-Artístico (categoría de BCIN) desde 1969 e inscrita en la lista del Patrimonio Mundial de la UNESCO en 2005, dentro del conjunto Obras de Antoni Gaudí.

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